La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, dijo que el acuerdo entre Estados Unidos e Irán es una noticia positiva, pero advirtió que las repercusiones sobre el abastecimiento mundial de energía tardarán en disiparse.
Georgieva señaló que, aun con un alto el fuego, la recuperación del suministro energético será lenta por el daño a la infraestructura en la región del Golfo y las dificultades para normalizar el tránsito por rutas clave como el Estrecho de Ormuz.
La advertencia del FMI se suma a señales de otras agencias y analistas que coinciden en que la normalización de los flujos de petróleo y gas no será inmediata, lo que mantiene presiones al alza sobre los precios y riesgos para la inflación y el crecimiento económico global.
Entre las consecuencias prácticas, las fuentes consultadas indican que será necesario retirar minas, reparar instalaciones y reconstruir cadenas de suministro antes de que los envíos vuelvan a niveles estables, procesos que pueden tomar semanas o meses.
El llamado de Georgieva subraya la incertidumbre para los mercados energéticos y la posibilidad de que varios países requieran apoyo financiero o ajustes de política si las presiones sobre los precios y la inflación persisten.
Las autoridades internacionales y los operadores del mercado seguirán de cerca el avance de las tareas de desminado y reparación de infraestructura, así como cualquier nueva evaluación del FMI sobre el impacto del conflicto en las proyecciones de crecimiento mundial.
