Murciélagos ofrecen pistas sobre longevidad, resistencia al cáncer y defensa contra virus

Un análisis genómico de ocho especies de murciélagos del género Myotis reveló adaptaciones relacionadas con la longevidad, la resistencia al cáncer y la capacidad de tolerar virus. El trabajo busca explicar cómo estos mamíferos pueden vivir durante décadas pese a su pequeño tamaño y mantener defensas eficaces frente a infecciones.

Los investigadores compararon genomas y realizaron experimentos con células de distintas especies para identificar los mecanismos asociados con el envejecimiento saludable. Sus resultados sugieren que la evolución de la inmunidad antiviral, el control del daño celular y la protección contra tumores están estrechamente relacionados.

Una longevidad excepcional

Los murciélagos se encuentran entre los mamíferos más longevos en proporción a su tamaño. Dentro del género Myotis existen diferencias importantes: algunas especies pueden vivir más de 40 años, mientras que otras tienen una esperanza de vida cercana a siete años.

El estudio identificó señales de selección evolutiva en genes vinculados con procesos de longevidad y cáncer. En particular, las especies más longevas presentaron adaptaciones relacionadas con la regulación del daño en el ADN y con mecanismos capaces de limitar la aparición de células dañadas.

La conexión entre virus y envejecimiento

Una de las principales conclusiones es que varios genes asociados con la duración de la vida también participan en la interacción de los murciélagos con los virus. Esta coincidencia fue mayor de la esperada por los investigadores y apunta a una relación evolutiva entre la inmunidad y la longevidad.

Las especies analizadas mostraron una presencia destacada de proteínas que interactúan con virus cuyo material genético está compuesto por ADN. También se observaron variaciones en genes relacionados con la tolerancia a virus de ARN y con la respuesta al estrés celular.

Células que eliminan el daño

En experimentos con células del murciélago pequeño café, una de las especies más longevas de América del Norte, los científicos observaron una respuesta particular ante sustancias tóxicas. En lugar de concentrarse principalmente en reparar el daño, las células activaron mecanismos que favorecen su propia eliminación cuando las lesiones eran graves.

Este proceso puede ayudar a impedir que las células dañadas continúen reproduciéndose y formen tumores. La estrategia también se ha observado en otros mamíferos resistentes al cáncer, aunque los mecanismos no son idénticos entre especies.

Posibles aportes para la investigación humana

Los hallazgos podrían orientar futuras investigaciones sobre envejecimiento, cáncer, reparación del ADN y enfermedades infecciosas. Sin embargo, todavía no significan que exista un tratamiento para prolongar la vida humana ni una aplicación médica inmediata.

Comprender cómo los murciélagos mantienen una respuesta inmunitaria activa sin sufrir daños constantes puede ayudar a estudiar la relación entre infección, inflamación y enfermedades asociadas con la edad. Por ahora, el objetivo es identificar los mecanismos biológicos que hacen posible esa combinación de longevidad y resistencia.

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