Industria automotriz reduce inversión en México por segundo año consecutivo

La industria automotriz redujo por segundo año consecutivo la inversión extranjera directa destinada a la fabricación de automóviles, camiones y autopartes en México. Durante el primer semestre de 2026, el sector captó 4 mil 285 millones de dólares, 11.2% menos que en el mismo periodo de 2025 y la cifra más baja para un periodo similar desde 2022.

El menor flujo de capital ocurre en un contexto de incertidumbre por la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la política comercial estadounidense y los cambios tecnológicos que atraviesa la industria, especialmente por la electrificación y la digitalización de los vehículos.

Incertidumbre comercial frena nuevos proyectos

Entre los factores que han presionado al sector se encuentran las menores exportaciones automotrices hacia Estados Unidos, los aranceles aplicados al acero, el aluminio y los vehículos, así como la falta de claridad sobre el futuro de las reglas comerciales en Norteamérica.

El investigador de la Universidad de Texas A&M, Luis Foncerrada, señaló que las empresas están a la espera de definiciones sobre el T-MEC. De acuerdo con su explicación, varias plantas concentran sus recursos en mantenimiento y ampliaciones de líneas existentes, mientras esperan mayor certidumbre para poner en marcha nuevos proyectos.

Capital se dirige a la fabricación de electrónicos

La analista de México, ¿cómo vamos?, Alexa Castro, indicó que parte de la inversión que dejó de captar el sector automotriz se redirigió hacia la fabricación de equipo de cómputo electrónico. Durante la primera mitad de 2026, 8.7% de la inversión extranjera se destinó a esa industria.

Este movimiento refleja un reajuste en el perfil exportador de México y una redistribución de los sectores que reciben capital extranjero. Castro relacionó el ajuste automotriz con la aplicación de los aranceles de la Sección 232 en Estados Unidos.

Electrificación modifica las decisiones de las armadoras

Héctor Romo, socio líder de KPMG México en Querétaro, explicó que la transformación tecnológica también influye en las decisiones de inversión. La electrificación y la digitalización están llevando a las armadoras tradicionales a reconsiderar el tamaño de sus operaciones y el ritmo de expansión de sus plantas.

El especialista mencionó además la sobrecapacidad de China en la fabricación de vehículos eléctricos y la especialización de México en unidades de combustión. Aunque la penetración de autos eléctricos todavía no es significativa en Estados Unidos, las empresas están ajustando sus planes mientras se define la evolución de la demanda.

Energía y reglas estables, prioridades para los inversionistas

Juan Trebino, socio especialista de Roland Berger, señaló que los inversionistas también buscan certeza sobre la disponibilidad de energía eléctrica, gas natural y petroquímicos para respaldar el crecimiento de los proyectos en México.

La estabilidad regulatoria es otro elemento central. Los capitales interesados en instalar proyectos requieren reglas consistentes y riesgos definidos con una perspectiva de largo plazo, de entre 20 y 30 años.

Pese a la caída en la inversión automotriz, la Secretaría de Economía reportó que la inversión extranjera directa total en México alcanzó 34 mil 968 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, un máximo histórico para un periodo similar. El reto para la industria será recuperar nuevos proyectos mientras avanza la revisión del T-MEC y se acelera la transición tecnológica del sector.

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